Convertirse en abuelo supone un cambio interior lleno de gratitud, alegría y ganancia. Los nietos necesitan acogida, alegría, amor incondicional y ejemplo, y estos enseñan a los abuelos a vivir con sencillez, admiración y ternura. Ser abuelos es una oportunidad para perdonar, reconciliarse, ser generosos y dejar como mayor legado el amor vivido.