El papel de los abuelos no es malcriar, sino complementar a los padres con amor incondicional, calma y apoyo emocional. Los padres son “arquitectos” de la personalidad y los abuelos “jardineros del alma”, transmisores de raíces, tradiciones, valores y perspectiva histórica. Su rol es colaborar con respeto y libertad, siendo refugio emocional para nietos y apoyo valioso para los padres.