Los abuelos son actores secundarios pero fundamentales en la familia, y su autoridad se ejerce mejor acompañando y reforzando la autoridad de los padres con firmeza, coherencia y afecto. Pero, ¿Deben intervenir con sus nietos? solo cuando es necesario, siguiendo pautas concretas de los padres, sin desautorizar ni reemplazar su papel educativo, y usando el cariño y la experiencia para guiar. La presencia de los abuelos fortalece la seguridad y construye vínculos afectivos que complementan la vida familiar y la historia personal de cada niño.