La educación afectivo-sexual debe realizarse en la familia, especialmente durante la adolescencia, una etapa en la que la comunicación con los hijos puede volverse más difícil. Aunque los adolescentes parezcan distanciarse, siguen necesitando a sus padres como referentes para entender las relaciones, los afectos y la sexualidad. Por ello, se anima a los padres a mantener el diálogo, generar confianza y acompañar a sus hijos con naturalidad y cercanía en este proceso de crecimiento.
Educación afectivo sexual, sexualidad, pause voices